Las mujeres de mediana edad que se enfrentan a los síntomas de la menopausia acaban de recibir un poderoso incentivo para perder unos kilos: Una nueva investigación sugiere que la dieta y el ejercicio pueden reducir significativamente los sofocos y los sudores nocturnos. Los investigadores de la Universidad de California en San Francisco sometieron a 226 mujeres menopáusicas con sobrepeso a un intenso programa de adelgazamiento y controlaron las molestias que les producían diversos aspectos de los sofocos, que se producen cuando la fluctuación de los niveles de estrógeno confunde al organismo y pone en marcha mecanismos de enfriamiento, como la sudoración profusa. Los sofocos y los sudores nocturnos asolan al 85% de las mujeres menopáusicas.
En el transcurso de seis meses, la pérdida de peso y la reducción del perímetro de la cintura produjeron mejoras significativas en los sofocos autodeclarados, en comparación con un grupo de control. Incluso en el caso de aquellas a las que les molestaban ligeramente estos episodios, cerca de la mitad tenían un 223% más de probabilidades de mejorar. Otro equipo de investigación de la UCSF descubrió anteriormente que la práctica regular de yoga reducía los síntomas de los sofocos en un 31%. Otra investigación descubrió que la respiración meditativa reducía estos síntomas en un 44%. Además del ejercicio y el control del estrés, comer más fruta y verdura puede ayudar a las mujeres a mantener a raya el exceso de peso, mejorando así el equilibrio hormonal.
Publicado el 1 de septiembre de 2010



