El nutriente del plátano se relaciona con tasas más bajas de cáncer de mama

Octubre es el Mes Nacional de Concienciación sobre el Cáncer de Mama, un momento para promover la educación sobre los hábitos saludables que pueden ayudar a las mujeres a reducir su riesgo y superar la enfermedad. Numerosas investigaciones respaldan el potencial protector del consumo de productos en general, pero un estudio concreto nos animó especialmente a destacar la vitamina B6, presente en los plátanos, las patatas, la pechuga de pavo y el salmón salvaje.

En un estudio publicado en Journal of Epidemiology, los investigadores compararon los hábitos dietéticos con las tasas de incidencia de cáncer de mama entre 1.173 mujeres taiwanesas. Los investigadores descubrieron que las mujeres premenopáusicas (menores de 52 años) tenían un 53% más de probabilidades de no padecer cáncer de mama si su ingesta de vitamina B6 superaba apenas el 30% del valor diario, la cantidad que se encuentra en un plátano extra grande. ¿A qué se debe el poder de la vitamina B6? Esta vitamina interviene en el metabolismo de los estrógenos, razón por la que investigaciones anteriores descubrieron niveles más bajos de B6 entre las mujeres que tomaban anticonceptivos hormonales. Un nivel demasiado bajo de B6 podría significar más estrógeno, lo que a su vez podría aumentar el riesgo de tumores relacionados con el estrógeno. La vitamina B también desempeña un papel en la reparación del ADN, por lo que podría ayudar a prevenir mutaciones genéticas que podrían conducir al cáncer.

¿Cómo asegurarse de que está consumiendo suficiente B6? Aquí tienes una lista:

  • Además de las fuentes mencionadas anteriormente, encontrarás B6 en las coles de Bruselas, los boniatos, la calabaza butternut y la coliflor.
  • Controle el consumo de alcohol y no fume: tanto el alcohol como los cigarrillos reducen los niveles de vitamina B6 del organismo (no es de extrañar que ambos estén relacionados con un mayor índice de cáncer de mama).

No recurra a los suplementos: Las pastillas de B6 no solo son menos eficaces para proteger el ADN, sino que la suplementación excesiva provocó daños nerviosos en brazos y piernas, en un estudio básico.

Publicado el 1 de octubre de 2012